domingo, 12 de abril de 2015

EL MISIONERO II (Relato)

EL MISIONERO II
Apareció  un día con una Biblia bajo el brazo, no paré bolas…pensé que era otra de sus exploraciones espirituales… otra de sus búsquedas por encontrar respuestas a la vida. Desde hace unos  meses, me dijo que estaba estudiando la Biblia con un grupo de “cristianos”, y  por la propaganda y los folletos que encontré en su escritorio, me di cuenta que era con otro grupo distinto al anterior.
Pensé que eso de andar de grupo en grupo, no revestía  mayor peligro… En mi interior, aprobaba de que él estuviera metido o asistiendo a uno de esos grupos, por aquello del control de los vicios y de los instintos. En mi juventud, también fui  buscador de aquellas “verdades”, que aunque no se me revelaron, me dejaron recuerdos y prácticas valorables… Pensé que lo mismo sucedería con Esteban, el hijo mayor.
Por aquellos días estaba cursando el 11° grado, en un prestigioso colegio de la ciudad de orientación católica de calendario “B”;  y como era natural, Esteban  no participaba en las actividades que tuvieran que ver con ritos o similares del colegio, e incluso en clases, según los sacerdotes y profesores, discutía   los preceptos religiosos, como: El monoteísmo, la unicidad de dios, la  Eucaristía, el Misterio de la Santísima Trinidad, la Confesión, el misterio de María…entre otros;  lo cual para los santos sacerdotes,  resultaba  incómodo y alarmante…
 En principio,  esto tampoco me preocupaba.
Un día me citaron al colegio,  y frente a Rector y Comité Académico, el director de grupo me comunicó a manera de ultimátum: Que la estancia de nuestro hijo en el colegio, se constituía en un peligro y un atentado. Que por su  desobediencia  y desinterés en participar en los ritos obligados de la Santa Iglesia se había convertido en un problema. Que  sus discusiones sobre las santas doctrinas, y la forma cómo tomaba las enseñanzas, resultaban  un mal ejemplo para el resto de sus compañeros, y un  hecho de rebeldía  para el resto de “piadosos” estudiantes… y que dadas esas penosas circunstancias,  lo mejor era retirarlo.
¡Retirarlo!  Dije, alterado… ¿Pero si  es  último grado?
Les hablé algo sobre la libertad de cultos… (Por aquellos días no regía aún la Constitución del 91), y  solicité que antes de tomar una decisión, me permitieran tratar el asunto con él en casa… Y agregaron: Varios de sus compañeros,  y alumnos de otros grados ya lo siguen y quieren parecerse a él en sus actos de indisciplina…Les respondí con alguna burla,  y en palabras de bajo tono: Lo mismo que al Nazareno…
En casa,  tuve una charla con Esteban sobre lo que me dijeron los directivos, y le hablé sobre la posibilidad de que le bajara el fuego a la discusión en clases;  y que en los actos de participación religiosa no fuera tan notorio, para que los otros estudiantes  no se sintieran influenciados… De primera línea,  Esteban no aceptaba nada, y  discutía todo con su libro en la mano…Valiente discusión, yo sin nada y él con una arma en su mano…
Como sea, reprimido por las políticas del colegio, por los Curas Represivos, y  los Profesores Santurrones… terminó el bachillerato, y no quiso hablar de la posibilidad de cursar una carrera universitaria…
Cierto día (visitando a Esteban), me comunicó,  que viajaría a Florida U.S.A. a una asamblea internacional. ¿Tan lejos te vas…? -Le dije en tono de burla.
La información sobre su viaje  no causaba sorpresa,  hacía dos años que se había  bautizado, y había asistido a varias asambleas dentro y fuera del país. Estuvo en Ecuador,  Perú,  Argentina,  Costa Rica, y en muchas ciudades de Colombia, y según algunas certificaciones y esquelas de representación que había leído, Esteban era un Misionero de tiempo completo, con asignaciones de tiempo y responsabilidades, aun  dentro de las mismas asambleas...
Para los viajes, Estela  le ayudaba  con  su dinero…Luego de una semana, Esteban había llamado, y le había comunicado,  que no podría volver hasta después de tres meses, y que posiblemente para principios de diciembre estaría de vuelta…Además, le había dicho que se encontraba bien, que estaba gestionando algunos papeles oficiales para su residencia en USA, , que tenía novia… y  consecuente con esto, estaba perfeccionando su inglés, y  lo más importante, había terminado satisfactoriamente, varios niveles de estudio bíblico.
A mediados de diciembre regresó de la Florida con esposa a bordo. Margareth era neoyorkina criada en la Florida, y hablaba español de manera clara y entendible. Aunque no era muy comunicativa, era agradable saludarla, y cruzar algunas palabras con ella por el acento…
Algún día comentamos algo sobre porqué en casa de mi hijo, era yo sólo un visitante, y  me dijo: que ella también venía de un hogar de padres separados… Alguna vez, compartimos algo en la mesa, y le pregunté cómo había ingresado al grupo…A lo cual me respondió secamente que había sido un llamado del Señor… Como pareja, ellos tenían muchas asignaciones de tiempo completo en su trabajo de misioneros, por lo cual siempre andaban afanados. Mirándolos juntos, me decía: Hacen buena pareja… Esteban como Margareth,  era de piel clara y cabellos rubios.
En agosto del 89,  supe que Esteban viajaría con su esposa a una asamblea o reunión importante en Panamá…pero que primeramente irían a la Florida a visitar a los familiares de Margareth, y que luego regresarían a Panamá…
Preocupado le dije que Panamá pasaba por momentos difíciles, y que según informaciones: la “Toma” o golpe del país por U.S.A. eran inminentes. A lo cual me respondieron, de que no deberíamos preocuparnos, ya que ellos eran gente de dios, y que nada tenían que ver con los conflictos de política de los países…
Dentro de los días siguientes, planearon y dispusieron los preparativos para el viaje. Con Estela los llevamos hasta el aeropuerto, y desde lejos miramos como el cuerpo del avión se los tragaba como una ballena… Y  en vuelo, se perdían en horizonte entre una  tristeza incomprensible.
Mis sueños por aquellos días,  eran de abismos sin salida, caminos sin regreso, ropa que se perdía en corrientes tumultuosas y violentas…Ruidos de música estridente que robaba el sueño de las aves, y como en Jericó,  estremecía las puertas y los muros de un edificio religioso… Guardé mis comentarios sobre los sueños, nada de esto, comenté con Estela.  
Pasaron quince días desde su viaje, y Estela me llamó  preocupada, diciéndome: Que no entendía por qué Esteban no se había comunicado. Yo le respondía,  que estuviera tranquila, que en los siguientes días lo  haría…
Muchas  veces   quise comentar  los temores  de mis sueños a Estela, pero callaba…dejaba solo,  que un nudo fuerte y amargo me oprimiera   la garganta. Lo cierto,  era que desde que  Esteban regresó de la Florida, casi ni hablábamos, nuestras conversaciones se remitían a un simple saludo, o a  comentario casual de alguna noticia. Otras veces le preguntaba sobre su ministerio, y él respondía secamente que bien.
Entendía que aquel no era el hijo o persona  que yo  acostumbré a tratar. Se mostraba más callado,  de pronto por la responsabilidad de tener esposa…Antes de estar en el grupo,  era alegre, recursivo con un detalle o comentario de interés, el cual siempre lo matizaba con algo de humor.  Más atrás, era un chico  afanado,  y buscado por amigos de rumba y  fiestas ocasionales;  preocupado por  los paseos y la moda…
En los últimos días, era un tipo frío, casi sin emociones, pegado siempre a sus horarios de trabajo o misión, igual su esposa. Pero en ella,  era comprensible por ser extranjera… Alguna vez pasé por ellos para recogerlos en su iglesia, y pude notar que entre la gente de su congregación,  su comportamiento  era  distinto,  que al que mostraban en la casa… Sin acercarme mucho, pude notar que entre ellos sonreían, y que hacían algunos chistes… Pero dentro de la familia,  su trato se remitía solo a lo  necesario... Un trato seco y nada cordial.
Pensé incluso, que hasta  pronto  nos despreciaran, porque no profesábamos sus mismas creencias, y sentía que nos miraban como bichos raros, o como decían ellos, para ellos,  éramos  almas inútiles y mundanas,  propias para la destrucción del Armagedón, ya que según decían solo ellos serían salvos…Salvos de qué –les replicaba.
Alguna vez,  Margareth me  preguntó que por qué no me había  acogido la fe. Le respondí que por divergencias de caracteres. Le hice notar claramente que no estaba de acuerdo con la creencia que ellos tenían acerca de que Jesús como persona… Sobre el punto de la resurrección, sobre la aparición invisible de Jesús en 1914, o sobre el aspecto de la resurrección, y del Nuevo Reino…bases  supuestas de sus creencias…
Margareth, diestra en el manejo del libro como todo bíblico, me contestaba  mostrando algunos versículos  para que yo mismo leyera…En otras le dije, que no era por desprecio a lo extranjero, pero que no me gustaba,  que la Sede Central de la iglesia a la que ellos pertenecían, fuera norteamericana...
Ella me dio  explicaciones,  que dejaban muchas dudas al respecto... Seguidamente anoté: -la Biblia que ustedes  utilizaban,  tiene muchas adiciones de palabras y acomodos…
Entre comentarios,   dijeron que cuando volvieran de Panamá, tomarían un apartamento cerca del salón de reuniones donde  estarían  más cómodos, pero, si  acaso los asignaban a esta ciudad…por la cuestión de estar más cerca de  sus hermanos, y otros…
De cierta manera, le hicieron entender a su madre,  que no se sentían cómodos viviendo con ella y sus otros hermanos. Dos días antes de su viaje, les dije que desistieran de ello, por el conflicto, y que no entraran a Panamá si este persistía…Por primera vez, Margareth en la frialdad que demostraba, entendió  nuestras  angustias, y dijo: Para estar en paz es necesario  tener un estudio de la Biblia…Yo  le comenté que nuestra preocupación tenía sus razones ciertas, y que si viajaban a ese país,  se iban a meter en la boca del lobo… Ella nos contestó que Jehová siempre los protegería y  leyó  apartes  del Salmo 23. 
Pasaron los días…y el calendario marcaba 5  de noviembre.  Estela me comentó que por una comunicación que tuvo con Esteban,  que se había enterado que  ese mismo día estaban listos para partir al aeropuerto,  y viajar desde Miami a Panamá, y que cuando estuvieran instalados la llamarían nuevamente… 
 Cinco de diciembre…  No se sabía nada de ellos. Estela dijo  que tenía un extraño presentimiento, y que sus sueños eran angustiosos… que miraba a Esteban cayendo al vacío  sin que ella pudiera hacer nada para salvarlo.
Que otras noches  había soñado: que Esteban era torturado, y que lo  colocaban en una fosa sin nombre…
Yo solo escuchaba,  pero no hacía comentarios al respecto…
Dentro de toda la angustia del caso, pasaron  fiestas de fin año,  y   días de Carnavales... Estela dijo  que había cotizado un viaje a Panamá.  Le contesté que se asesorara bien al respecto, y que para adelantar o tener otra información, sería conveniente ir a hablar  con los representantes  de la Congregación en la ciudad.
Acordamos ir a la sede de la congregación  el  sábado siguiente en horas de la mañana.  Nos recibió un pastor norteamericano, a quien luego de comentarle nuestras preocupaciones, nos dijo: “Tener tranquilidad, que misión bien, pareja bien…Comunicación con país,  Panamá, mucha interferencia...”
Le respondí que no era normal tanto silencio. El pastor respondió con  letanías: “Caminos de dios ser perfectos,  nada malo suceder...” -Le repliqué  alterado, que sus palabras no me convencían… y que si tenían una información válida  nos la hicieran saber…
Abandonamos el lugar entre ojos de asombro de los miembros de la congregación,  quienes  miraron gestos,  y escucharon  palabras subidas de tono…impropias para el lugar…
Luego de los  trámites legales,  Estela viajó a Panamá en los primeros días de abril. De la Toma  habían transcurrido tres meses…Desde Panamá, me comunicó que pese a todos los intentos  y las averiguaciones, no había logrado saber nada de los muchachos…
Dijo además, que en una de las Gendarmerías,  le habían insinuado que debería dirigirse a la Florida para buscar más  información, porque de la pareja que buscaba, no había rastros de que hubieran entrado al país…
Se dirigió a la Florida,  con alguna referencia de la dirección de los padres de Margareth,  y contando con la  ayuda de un abogado latino contratado de la rama de emigración, averiguaron en distintos lugares, pero nada… Nada  sobre la dirección de Margareth y de sus padres.  Sobre el asunto de Panamá, y la Toma…Allá, también completo silencio…
Volviendo  de los Estados Unidos,  Estela entró nuevamente a Panamá  para mirar si algo nuevo había aparecido…Nada. Dentro de las limitaciones del caso, agotó  los medios posibles para dar con el paradero de Esteban y su esposa…Luego de cuatro días, fui a recibirla al aeropuerto de la ciudad, se mostraba agotada, demacrada y enferma…
 Todo fue inútil decía destrozada…En momento de ira y dolor, volví a la sede de la congregación, y les vacíe mi tazón de reproches y reclamos, en medio de una reunión de fieles…
Lo único presumible y cierto,  es que los muchachos fueron confundidos,  presos, y capturados…Tomados de pronto  como espías,  por el gobierno de Panamá,  y  luego,  los desaparecieron en la trifulca…Out Tú Panamá…
-Fotos que hacen Referencia a la Toma de Panamá.

Blog: Edward Belloum. 92.

LA KUSKUNGA (Capítulo 6 de la Novela...)

Diversiones II

(La Kuskunga.  Capítulo 6. Fragmento)


El comerciante baquiano conoce los lugares donde compra, sabe de precios, calidades, marcas y otros. A diferencia del turista que sale a dar vueltas y compra  en cualquier parte de lo que se antoja, o de lo que cree es bueno tener o necesita.
Visitamos a un paisa que tenía su carreta para atender, y decía: “A mí me dicen el pastuso (cuando los clientes eran pastusos), porque vendo barato, y favorezco a quienes me compran, mis precios están por debajo de mis competidores, escoja y separe lo que quiera y luego arreglamos, usted sabe que estamos en lo mismo barco y que todos tenemos nuestras necesidades…Si Usted me favorece con su compra, yo la favorezco con precios bajos…”
La tía tenía algunos créditos, y al tiempo que cancelaba las cuentas anteriores, abría nuevas facturas de las cuales pagaba algunas,  y de  otras  quedaba debiendo algo…Como siempre algún comerciante preguntaba por algún cliente al cual le habían dado crédito y el cual había dado con su ausencia…
Se iba comprando, se pagaba y se daba las indicaciones del hotel donde hacían llegar la mercancía. La mercancía que llegaba al hotel llegaba en cajas y paquetes grandes,  los cuales nosotros organizábamos en paquetes pequeños y manejables para poderlos manipular, y poderlos arreglar en el avión y otros.
En San Andrés no había el peligro de robos, no había habitantes de la calle, preocupaciones de raponeros u otros. El puerto era tranquilo. Para esa ocasión, la Cucha había tomado pasajes con Tur, porque daban la oportunidad de pagarse a crédito, por lo cual la salida a conocer distintos lugares estaba incluida.
A las dos de la tarde luego del almuerzo nos invitaron a visitar el Johnny King, unos islotes cerca de la isla a los cuales se llegaba en yate.
El trayecto era agradable, sentados o tomados de los pasamos del yate, se podían apreciar las bellezas naturales de la isla.
A lo lejos una ballena tiraba un chorro de agua hacia lo alto llamando la atención de todos…Yo calzaba  las chanclas y tenía puesta la ropa que me había regalado Isabel, quien me miraba de reojo mientras intercambiaba conversa con algunas señoras. En un momento se acercó por la espalda, y sin arrimarse  dijo: Cómo  amaneció el pajarito, le contesté que bien. Por el resto del corto viaje, Intercambiamos  palabras acerca del día, del sol, del bronceado, y otros.
Llegamos al islote y nuestros pies tocaron el agua tibia y la arena. Comenzamos a caminar y fuimos hasta un local donde ofrecían bebidas y agua. En un rato llamaron para participar en una dinámica, y  jugamos: “Al Encuentro de la Mamá”.  El juego consistía en separarse por parejas, hablar algo, conocerse en la voz. Luego una de las parejas  vendaba a la otra, por lo cual resultaban varios los vendados que se dejaban en el centro… y alrededor, las supuestas madres llamaban a sus hijos. Los supuestos hijos  entre  movimientos torpes, tropiezos, y caídas buscaban a sus madres… Para que la búsqueda se hiciera más difícil, las madres rotaban o cambiaban de lugar. Terminada la ronda, se intercambiaba el papel entre los participantes.
Para la primera parte del juego, me tocaba encontrar como madre a Isabel. Me vendó con su pañoleta, quedé en la oscuridad sintiendo la caricia del sol y de la brisa en mi cuerpo, y con su  mano,  me llevaba hacia el centro del juego… Cerca se escuchaban risas y  voces. Al mandato del organizador, se escuchó, madres den varias vueltas a sus hijos en su sitio…Ahora: ¡Retírense y llámenlos. Madres llamen a sus hijos… Hijos, a  buscar a su Madre!
Tenía que pronunciar la palabra madre o mamá que hacía mucho no lo hacía…La palabra se ahogaba en mis labios, tal vez, mi respiración no daba para entonarla o gritarla…Dudé mucho en pronunciarla, y  cuando al fin pude decirla, salió débil, tenue, moribunda, sin ánimo…
Luego de mucho esfuerzo pude pronunciar  ¡Mamá! Entre risas. Luego lo repetí nuevamente, y los recuerdos se apoderaron de mis sentimientos, era huérfano, y  recordé aquella realidad entre pesares incalculables. Recordaba   los ojos  mi  madre, el momento de su muerte… En ese momento, la angustia que se había apoderado de mí… Recordaba que el día su muerte que había coincidido con el día de juego de inocentes, y los jugadores  apostados en azoteas, y balcones, creyendo que el féretro era parte del juego, nos lanzaban todo tipo de bombas y  regueros de agua sin ninguna consideración. Algunas calles tenían barricadas, por lo cual había que bajarse  para abrir  paso al carro  fúnebre que llevaba el ataúd…Complicado para los dolientes, que un familiar muera en  días de fiesta, o en época de carnaval…El médico que debía firmar el Acta de defunción estaba perdido en los recovecos de la celebración y del alcohol. Todo cerrado, y por cierto a falta de Cura, tuvimos que velar 2 días el cadáver…
¡Grite a su madre! -Me dijo el organizador… Volví a gritar: -¡Mamá!...Y sentí que las lágrimas se escapaban de mis ojos, sentía un nudo en la garganta, y con las manos extendidas toque un cuerpo, y lo agarré del brazo, era una mujer, quien al instante me dijo entre risas: ¡Suéltame, yo no soy tu madre!
Grite dos o tres veces más ¡Mamá!, y entre los espacios: recordé cómo había muerto mi madre, flaca y desconocida, postrada a una cama con la apariencia de una clavera. Su cuerpo se había reducido en estatura, por lo cual el ataúd quedó grande para su tamaño. Comenzó a sufrir de reumatismo, el cual al principio lo trataban con masajes de petróleo crudo, luego con masajes de maceración de marihuana en alcohol, luego le comenzaron a aplicar una inyección de Dispropan cada tres meses, luego la dosis  fue más repetida…Al final, terminaron aplicándole la dosis cada tres días…a la semana murió…La señora está muy malita, recuerdo que dijo el enfermero, no aguanta ni una gota más...
Con mi hermana casi que no nos despegábamos de la enferma. Luego de muerta y contando sobre la droga que le había servido de tratamiento, alguien dijo: La embarraron: Esa ampolleta no se aplica sola, sino con una de Complejo “B”… A quién culpar: Al médico que le había recetado la dosis o a nuestra ignorancia. En un momento sentí que unos brazos me tomaban, y entre risas y sentimiento me decían ¡Hijo!, era Isabel. Sin hacer esfuerzo por quitarme la venda me refugié en sus brazos, no sé si ella sintió mi necesidad de apoyo y de ternura, lo cierto es que me sentí protegido…En un momento me quitó la venda, y me dijo: Tenemos que seguir el juego, colócame la venda…
Continuamos con la siguiente ronda del juego, yo gritaba ¡Hija!, pero mis pensamientos estaban puestos en la desaparición de mi madre,  recordando como luego de su partida había quedado al cuidado de mi tía…Me sentía fuera de lugar, o como si algo grande e importante me faltara. El juego siguió, y terminé por encontrar a Isabel en su papel de hija, para buscar de pronto un poco de consuelo, que ella sintiera mi necesidad de ternura. El juego terminó, dijeron que podíamos esperar un poco, y que luego ellos daban la señal para la siguiente actividad.
Volvimos al local buscando algo para tomar, ella me preguntó que porque estaba tan callado, le dije que en el juego había recordado la partida y la ausencia de mi madre…Ella respondió: Pobrecillo tocándome la cabeza con ternura, la miré, y entendí que no valían más lamentos.
Ella pidió una gaseosa, y yo una cerveza que engullí desesperado. Nos sentamos sobre una banca dentro del local buscando un poco de refugio del sol. Comentamos algunas cosas, y le pregunté que dónde había ido la noche anterior, que cuando la fui a buscar a su habitación no estaba. Dijo que había ido a entregar una mercancía que había llevado.
Salimos despacio del local,  y nos acercamos a la orilla con dirección a donde estaba un nativo mirando a  distancia con unos binóculos, le pregunté que qué miraba. El respondió que las montañas de Nicaragua. Le dije que si aquello  era posible, éste me pasó el aparato, y ciertamente a lo lejos se miraban unas montañas con tonos azules.
Le pregunté qué cuánto se hacía desde San Andrés hasta Nicaragua, respondió que no más de dos horas. En un rato, llegaron al lugar otros nativos y comenzaron a hablar en un extraño inglés.
Se arrimó un compa que le decíamos el Guatarilla, y pasando de chistoso se puso a hablar con los nativos remedándoles o tratando de hablar en el Inglés que estos hablaban…Al rato, estos  se dieron cuenta que lo que decía el compa era mamadera de gallo,  y así se lo repetían: Lo que tú hablas no es nada.
Entre los nativos se podía ver el orgullo de ser colombianos, decían que muchas veces Nicaragua había querido reclamar la isla como parte de sus territorios, pero, ¡Nicas, Nunca…Nunca! Repetían.
Como parte de las actividades del Tur, los nativos presentaron saltos al mar desde un peñón, luego del cual debían aparecer en la superficie con un pescado en un arpón, y a la vez invitaban a quienes quisieran refundir con equipo para mirar en el fondo  las tonalidades y las especies marinas.
Escuché el llamado de mi tía, y fui a mirar de qué se trataba. Me dijo que si quería tomar algo, le dije que no, que no se preocupara. Di una vuelta por allí, y miré a una joven que estaba recogiendo conchas en su bolso dizque para llevar de regalo o como recuerdo a sus familiares. Le dije  que no debía hacerlo, porque el agüero era que tenerlas en casa traía la ruina…Como movida por un resorte sacó rápidamente las que ya había guardado y las dejó sobre la arena…Luego me preguntó sobre lo que sabía al respecto. Le respondí que aquello lo había escuchado de varias personas, y que incluso el agüero se hacía extensivo a los acuarios.
Me dijo que se llamaba Daniela, tenía unos ojos claros azulados como el día, su piel era blanca con pecas, cabello lacio castaño algo largo, tenía un cierto aire de princesa, extrajo de su bolso una botella de jugo y dijo: si quería, abrí la botella y me serví un sorbo, traté de devolvérsela, y dijo: Termínala.
Seguidamente dijo: acompáñame  al peñón desde donde saltaron los nativos, dejó sus cosas al pie, quedó en vestido de baño, subió a la peña, luego de un impulso y se tiró al mar, y al rato,  apareció sonriente y estilando agua por su cara, y dijo: ¿Quieres probar?
Yo llevaba un pantalón de baño, regalo también de Isabel, me dispuse sobre la piedra y salté, volví a la superficie, y Daniela dijo que si refundíamos… Vamos dije. Cuando tomamos algo de profundidad comencé a sentir un poco de ardor en los ojos, lo cual pasé por desapercibido. El fondo del islote ofrecía un espectáculo colorido, peces diminutos de variados  colores, corales, algas y otros… Agotado por  el aire salimos nuevamente a la superficie, pedimos el equipo de buceo, y volvimos a refundir…Daniela me condujo hacia la entrada de una caverna, entramos,  y dentro, se podía observar un mundo de película.
Gran variedad de peces pasaban cerca, fijé mis ojos en un pez barbón que parecía saludarnos haciendo pequeños movimientos en el  fondo de la caverna, dimos la vuelta,  y volvimos a la superficie… la riqueza de la fauna era realmente espectacular.
Entregamos los equipos de buceo, y nos sentamos con Dani a intercambiar impresiones. Ella dijo que era la tercera vez que iba a la isla, que sus otros viajes de vacaciones los había hecho a distintos lugares, que en ese momento la acompañaban sus tías, a las cuales me indicó desde lejos. Dijo que en Pasto había recibido clases de natación en un club privado, y me preguntó que donde había aprendido a nadar, le contesté: que en una piscina pública en la cual ayudaba con el aseo.
Dani saco una toalla que cargaba en su bolso, y comenzó a secarse el cabello, el sol bañaba su piel con tonos de vida, me miró a los ojos,  y dijo que si podía esperarla esa noche en el bar luego de las ocho…Le contesté que bueno,  y nos despedimos.
En un momento llamaron para abordar el yate que nos llevaría a la isla. Volvimos, y fuimos rápidamente al hotel para volver a salir en seguida.
Con la tía,  estábamos nuevamente en los almacenes buscando algo más que debíamos llevar.
A las siete estábamos nuevamente en el comedor, eché de ver a Isabel y no la miré,  Dani tampoco fue a cenar. Comí  y subí a la  habitación. Pasadas las ocho estuve entrando en el bar, y no miré a Dani, Salí hasta la puerta del hotel, fui por un cigarrillo  y volví. Entré al bar, y sonaba un disco de Willy Colón, “Periódico de Ayer”, miré hacia la barra y allí estaba ella, lucía un vestido apretado color blanco de seda tipo mini, cuando me miró se levantó y pude verla en todo su esplendor, relucía como todo un ángel sacado de la noche, de aquellos ensueños  más recónditos e ideales… Me tomó de la mano y salimos del hotel con rumbo a otro bar ubicado a la vuelta.
Sentados, Dany pidió Margarita para ella, y para mí -dije-  cerveza. El bar tenía pista y algunas parejas se estaban bailando. Suena el disco de ABBA “Chiquitica”, y dice: Bailemos.
En la pista, ella coloca el paso, y comienza a moverse de manera muy sexi…En un momento,  estábamos cerca, muy cerca, movía sus caderas rítmicamente al tiempo que tarareaba la canción… Yo trataba de seguir sus movimientos…Al rato estaba encendido, el pantalón me apretaba en la entrepierna, ella daba media vuelta y rosaba el montón con sus caderas…el baile prometía más, y al rato estábamos unidos entre  besos.
En el apartado nos entregamos a las caricias, me decía: En mis viajes aprovecho para hacer algunas salidas que no puedo hacer en casa. Le dije: Me gustan tus  besos. Ella respondió: Espero que te guste toda. Dani terminó el coctel y pidió otro. Me dijo que no me preocupara por el costo que ella lo arreglaba, y entre besos, metí la mano debajo de su vestido, y pude notar que no traía interiores… Comencé a buscar, y su  vaso que se agitaba en convulsiones… Metí un poco más, y sentí mi dedo aprisionado, y entonces comencé a masajear suavemente hasta lograr encontrar el péndulo, ella abrió un poco sus rodillas, y luego de un rato se vino entre susurros ahogados…De fondo sonaba una balada de Lorenzo Santamaría…Si tú fueras mi mujer, mi compañera…
Al rato terminó el cóctel, y me dijo que fuéramos a otro lugar…Salimos y compramos licor en una tienda y buscamos un hotel…Algo me decía que debía ser cuidadoso con ella, al fin de cuentas no era como otras, le dije que si planificaba o si usamos un preservativo, ella dijo que no había problema, porque acaba de menstruar.
En el cuarto, se dio la vuelta para que bajara la cremallera de su vestido…la bajé, y fui descubriendo sus hombros, dejando luego su cuerpo al descubierto, no llevaba Brasier, y  estaba ahora desnuda ante mis ojos. Se dio la vuelta y tomó el broche de mi pantalón, lo abrió y comenzó a bajarlo, y luego el interior…En esas apareció el pitón saliendo de su encierro, y libre de protocolos se presenta descubierto ante la nueva amiga. Mirando la aparición, ella no salía de la sorpresa, y entretenida pasó unos minutos  presentado sus saludos.
Luego hablaba de unas cosas que no paré cuidado, comencé a entrar en calor y  rodamos por el piso entapetado. A pocos nos fuimos acercando a la cama, y comencé buscar penetrarla, trataba de introducirlo pero no lograba el cometido, luego recordé la técnica de subir un poco sus caderas, y decirle a ella que tomara el pitón y lo colocara justo en la entrada, sabía que tenía que ir despacio, y así lo hice…Fui entrando despacio, pero había mucha resistencia, y no cedía…
Hice algo de esfuerzo por penetrar, y  ella dijo que despacio que sentía dolor…Retrocedí algo, y noté su descansó. No había podido introducir casi nada…Mi experiencia me decía que Dany era virgen, por lo cual había que hacer una pauta por ese día, y volver a intentarlo en otra ocasión…El resto del momento nos dedicamos a saciarnos de caricias, ella se divertía con el pitón,  yo le acariciaba todos los rincones de su cuerpo. Se vino dos veces más  en entre caricias y besos…Paciencia me decía, otro día será…
Blog: Edward Belloum.015.




sábado, 11 de abril de 2015

CAPERUCITA Y EL LOBO (Cuento-Relato)

CAPERUCITA Y EL LOBO

Versión del cuento original… Para mayores, pero no muy viejos…

Cerca de la frontera,  Caperucita  fue a llevar  unos pasteles,  y otras cosas muy ricas  a la abuelita. Y en el camino,  fue sorprendida por un lobo  interesante, parecido a  galán de telenovelas, a bordo de  una  Todoterreno. Buen mozo, buena pinta, conforme a la talla y al gusto de las niñas modernas. El lobo al mirar a  Caperucita  la invita a subir, diciéndole: -Te llevo dónde quieras... En el trayecto, el lobo finge una avería,  por lo cual se baja a mirar el daño… Entonces la niña pudo ver al joven en toda su gracia: Alto y de felinos movimientos… El lobo le dice: -Solo necesito un poco de  agua para enfriar el radiador.

Y entonces…Caminaron juntos  hasta  un río que bordea  la carretera, y  comenzaron a jugar con el agua… Chilín, chilán, chas, pum, chis… tas…En un momento,  los dos estaban mojados, y aprovecharon el sol  para quitarse la ropa…El lobo era buen nadador y tenía cuerpo de gimnasio, y Caperucita lucía sexi. Entre juegos, el lobo comenzó a acercarse cada vez más a Caperucita, al tiempo que le decía palabras dulces, fuertes  y amargas: Bombón de fiesta, Chocolate Italiano, Bodka Ruso, Cerveza Alemana…y  ella embelesada, le decía. Qué lindo cuerpo…¡Ooooh! ¡Aaaahhh! 
De vuelta en el carro, el joven le pasa su  Celular para que la niña escriba  su Correo y el número  de sus celulares… Ella aprovechando la confianza, va al Icono de Mensajes y descubre  las Claves Secretas…¡ Sí!…¡Sí!... El hombre es un Rey…Tarjetas Doradas, Platino, y otras…

Luego  el lobo le dice: -Mira el  video reciente en el que  aparezco… Ella lo miró, y quedó maravillada, el mán era uno de los propios…y  aprovechando el momento,  mandó  la foto de su  amigo, para que miraran que cumplía muchos requisitos. En un momento, el lobo comenzó a acariciarla…Y Caperucita, estaba entretenida digitando la nueva versión del Modelo de Celular…Digitó y  entró al juego de los besos…Y el lobo la besó, pero la niña estaba embelesada en el juego…Luego la niña entró en el juego de los escapes… y el lobo la siguió en correteos, hasta  que cansados, se recostaron en el prado, y abrieron otro juego… ¿Quieres que te tome otra foto? - le preguntó. Y ella posó varias veces de manera insinuante…

 Abrieron otro juego, y entraron a Tierra  y Cielo… cielo, tierra;  cielo, tierra; cielo…
Entre el juego, colocaron barbitas a las figuras que descubrían en las nubes……Y se mostraban enamorados…Y otros… Y otros…
 Luego se encaminaron a la casa de la abuelita, quien ya los esperaba porque había recibido una fotografía  del lobo como mensaje.  Al llegar, los hizo seguir, y atendió al lobo con gran cortesía… A su tiempo, el lobo  miró que la abuela estaba muy bien…Conservada y otros…
Luego de los saludos, la abuela  le sirvió al lobo  una Hamburguesa Gigante…Él la consumió en el acto con exceso de Salsa y Mayonesa…La abuelita dijo para sí: Sano hígado, y en consecuencia: Excelentes Riñones.
Luego la abuelita corrió un poco las cortinas de la ventana, y le pasó al lobo una revista de gimnasio, y le dijo que leyera la letra menuda…El lobo leyó de carrera a pesar de la tenue luz;  y la abuelita dijo: Bellos,  y sanos ojos…
Luego se entretuvieron largo rato mirando memorias de fotos,  donde el lobo aparecía practicando varios deportes, y les comentaba que hacía tres horas diarias de gimnasio, y que en fin de semana,  practicaban  deportes extremos…Lindo y Sano Corazón dijo la abuelita para sí…
En esas, se agotó la Batería, y acordaron  jugar a las escondidas. Colocaron al lobo a contar, y las dos se escondieron… Y  luego de buscar, y buscar…El lobo encuentra a la abuelita escondida en un armario, ella lo invita a entrar, y pasaron  largo rato jugando.
Luego el lobo,  comenzó a buscar a la Caperucita que se había escondido en el baño…Cuando la encontró, se bañaron  por largo rato…
Estaban  felices  y alegres…Se sentaron a la mesa, y entre risas y miradas complacientes compartieron una rica cena. Al rato pasaron a la alcoba y se entretuvieron mirando la televisión entre juegos y adivinanzas…
Aparte,  la abuelita le comentó en secreto a Caperucita, que debían aprovechar esa ocasión,  de tener otro lobo en casa, para  hacer lo acordado.
Sin que el lobo se diera cuenta,  cerraron  las  puertas y ventanas, para que  no  pudiera escapar. Llenaron una gran olla con agua, y la colocaron al fuego echándole ricas especies y condimentos. El lobo que por esos momentos estaba casi dormitando mirando un video de ejercicios en el Cable, al percibir el rico olor del  cocimiento, se paró, y tentado por la curiosidad de lobo, entró a la cocina y comenzó  a acercarse a la olla para mirar qué era lo que estaban cocinando… Y se acercó tanto, tanto, tanto… que en el momento que ponía el hocico encima de la olla, la abuelita y la niña que estaban esperando el predecible momento, lo empujaron,  y  cayó justo dentro de la olla… Ahogándose  y muriendo.
Rápidamente sacaron el cuerpo del lobo de la olla, y le quitaron  los ojos con gran experiencia y los colocaron en un Termo con varias gavetas. Luego  lo abrieron, y rápidamente extrajeron el corazón, el hígado y los riñones, y también los colocaron por separado en el Termo frío.
Hecha la operación, alguien tocó en la puerta, y dijo la abuelita son  los Gendarmes…Abrieron la puerta,  y entregaron a dos hombre el Termo, ellos entregaron un sobre, y se despidieron con pocas palabras…
Cerraron la puerta, y con más tranquilidad y con una sonrisa de éxito, quitaron la piel del lobo…Limpiaron y prepararon aparte las vísceras.... Parte de la carne la colocaron a secar en una parrilla, y otra junto con  unos  huesos tiraron al perro, y otros enterraron.
La abuelita guardó los Sesos en un Termo para beber,  parte con vino, y otra, para preparar cremas y mascarillas.
Esa noche,  comieron una parte pequeña de carne, descansaron, y al otro día se fueron para la frontera a negociar la Todoterreno, y luego, buscaron un  cajero para descargar todo lo que pudieran de las Cuentas  de Tarjetas.
De regreso, la abuelita pasó dejando a Caperucita en su casa, y aprovechó para llevarle unos presentes a su hija…Luego se despidió, recordando a su nieta entre nos, que  cuando volviera  a  visitarla,  no se olvidara  de hacerte seguir de otro lobo interesante…



Blog: Edward Belloum.014.

miércoles, 8 de abril de 2015

SUICIDIO (Poema)

SUICIDIO


El techo en cubierta de eclipse
Galopes y escalofrío recorriendo mis entrañas
Acto de honor o prueba de valentía
Breve contracción oprime mis sentidos
El curso ha tocado sus límites
Buscando arrancar página de leve historia

Toda imagen marca disuelta
No hay vuelta en curso de pasaje
Para qué esperar valía en otra estancia
Solo busco volar en alas de inconsciencia
Cruzar la barca al otro lado del enigma
Pero dueño, en un momento de mis actos

La daga toma lugar en mi mano
Tiemblo, siento el erice en mis carnes
Bastará un golpe: Duro, certero
No sé si cerraré los ojos en dolor
Para luego mostrar en reflejo…Cobardía
No sé qué pueda hallar al otro lado de la niebla
No sé si una luz al final del sendero
Tal vez desesperanza a lo largo del camino
De pronto, algún compañero en el viaje
O tal vez,
    Solo sombras difusas
 Que se alejan en rumbos opuestos…


Blog: Edward Belloum.015.

lunes, 6 de abril de 2015

LOS PERROS VECINOS (Poema)

LOS PERROS VECINOS


Todos los días a  excepción del domingo,
Los perros vecinos
Su alimento,  madrugaban  a buscar
Marchaban de su casa muy temprano
 Cruzando… Pasando calles
 Parques, puentes   y  avenidas…
Merodeando por aquí, buscando  por allá
Hurgando en la basura
Caminaban, Corrían
Llegaban al matadero
Al mercado municipal
A esperar, los huesos
 Que  los carniceros, les tiraban a rabiar

Todos los días a excepción del domingo,
Su comida al comercio,  iban a  esperar
Y entre peleas, Azotes, Gritos, Ladridos
Los huesos con otros perros, les  tocaba  disputar
Los huesos  que con desprecio,
Los carniceros, les  tiraban a rabiar

Todas las mañanas a excepción del domingo
Los perros  su comida,  al comercio iban a buscar
Hambrientos, Ansiosos siempre
Porque sus amos de comida, Nada, de Nada,
Nadita  para dar

Pero un miércoles que en el  país,
Se dio en una  jornada,  
De Tenso  Paro Nacional
Los perros  sus huesos madrugaron a buscar…
¿Qué raro, Todo Vacío, Solo, Desierto?
Qué pasó –Se preguntaban entre sí-
Lo cierto… es que de  Huelgas, Protestas…
De otro…
 Nada, de nada,  ellos iban a saber,
Menos de aquello, del Gran Paro Nacional Estatal

Los perros  Molestos, Cansados
Merodearon,  comida  por todo lugar
Pero de comida Nada, que Nada,  Nada que encontrar
Todo  cerrado: Todo, Desierto
Del comercio Nadie,  Nadie quien  laborar
 Solo  Protestas, Gritos, Piedra,..
Pero de comida nada,
Nada que encontrar,
Porque ese día…
Era  el gran día de Paro Nacional

Buscaron, olfatearon
 Comida, Por todo lugar
… Pero de comida Nada,  Nada que encontrar
No entendían cómo: Ese día, No era laboral
Y  Cómo  algunos,
Además de los festivos
 Aprovechan los días de Paro para continuo descansar,
Mientras  otros con Gritos y Alharacas
Salen a protestar

Buscaron y rebuscaron, Pero  Nada que encontrar
Cansados y molestos,
 Sin Nada más qué hacer
 A casa enfilaron,   para Así, buscar volver,
Sin Nada,  Nadita, Nada, Nada para  comer…
 Qué fastidio…Qué Miseria,
Qué vergüenza…Confusión
Volver a casa  sin un qué 
Sin  Qué…Sin Nada que comer
Si en casa Nunca, Casi Nunca, 
Nunca Nada, Nada que comer

Como fuere, otro día… Qué más da, para aguantar
Hambre de Perro Callejero,
 Al nuevo día…Otra vez,
Habrá que amanecer…

Los perros, 
Cansados y molestos
 Un largo trecho tendrán que recorrer
Para  a casa volver,
Subieron, y Bajaron…
Subieron otra vez
 Por Calles, Atajos… Puentes, Avenidas
Buscando el camino
De Vuelta a su hogar

Esquivaron Gritos, Carreras, y Tumultos
Otros Perros, Ataques, Ladridos
Carreras mil…
Escaparon de Palos, Desprecios, y  Azotes
De Manifestantes,  Patrullas, Policías
Fuego, Humo,
Y piedras mil…

Volver, sin nada,
Sin un qué,  Nada Qué comer
Esquivando Gases, Bombas, Tiros de Fusil
¡Qué fastidio! ¡Qué Miseria!
¡Qué Incomodidad!
Si en Casa, Casi Nunca,
Nada,  Habrá para comer

 Tomando la última cuesta
Para  a  su casa arribar…
De pronto… Un Gato Vecino,
Juguetón de Tradición,
 Agazapado en un arbusto
  Aguaitaba el paso de los perros al pasar
Pendiente, al asecho, y En  claro comodín
Se acomoda en un antejardín
Y calculando un saltarín
Espera  a los perros el michín

Y cuando los perros vecinos
Fastidiados de su andar
 Cruzaron desprevenidos y molestos…
El gato vecino que Nada  sabía de Nada
Ni de Paros, ni  Penurias del Paro Nacional
Invitándolos a un juego
 Salta por delante de ellos
 Lanzando confiado
 Augusto aullido

Pero el gato Tacó Burro en el juego,
Y entre angustia de Jauría de Perros Hambrientos…
Un gato juguetón
Quiso pasar de parlanchín

Los perros cansados,
Fastidiados de la Perra Vida
Nada de  juegos, Sustos,  Ni de Nada…
Estaban para saber…
 (La gracia del gato: Saltar por delante era. Asustar -a quien pasara-  y luego desaparecer…)
Pero los perros  por el bendito Paro,
Por el Paro Nacional
Nada de chistes, ni de juegos…
Nada  de Nada, que no fuera Qué Comer,
De otro nada, Nada Querían Saber

Molestos reaccionaron, 
Y en menos de un gruñido… al gato alcanzaron
 Del cuello lo estrujaron
 Y lo rompieron en segundos
Y entre mordiscos con saña,
De esta vida…
Al Gato Juguetón, a la otra Vida Despidieron

El gato gracioso, y Ahora  Difunto,
 Yacía muerto tirado en la calle
Con su cuello a mordiscos, destrozado…
Casi despedazado.
El gato vecino, Pagó con su vida
La inútil gracia de Asustar a Quién no Debía…
En raras situaciones
Que ni los Perros Vecinos, ni el Gato Entendían

Por eso en la vida, siempre hay que  recordar:
Que la gracia y la risa que es de muchos
Para otros, Daño: Ofensa de Muerte puede ser…
Por eso: Por la Paz entre Perros y Gatos
Y para no Ofender Quien no se Debe…
Lo mejor es no Maullar,  Ladrar,  o Molestar
En ocasiones de Rara Confusión…
Donde entre  ánimos locos
Hierve la Pasión…

Blog: Edward Belloum.014.










NACER Y MORIR (Poema)

NACER Y MORIR


Dicen que muchos nacemos  a la  vida con  la muerte
Que  morimos para volver nacer,
Que podemos morir de enfermedad
Que solo algunos, podrán morir en serena naturalidad
Otros  en accidentes, en fruto de fatalidad

Dicen que de ello nadie se escapa
Que unos aunque se cuidan, se van pronto…
Que otros lo hacen en dolorosas jornadas
Que los enamorados mueren con cada instante de pasión
Que algunos se van,  de manera repentina

Algunos  mueren para alcanzar la gloria
A otros, al cabo de un tiempo nadie los recuerda
Muchos han muerto dando claridad a la justicia de sus pueblos
Y que los Represores, mueren como odiados enemigos

Los más mueren o se matan en las guerras de los pueblos
Otros en situaciones incomprensibles
Algunos en simple riña, o en cobro de cuentas
 Otros mueren en pago de traición

Dicen que algunos  mueren por Amor
 Otros en cruel violencia de tortura
 Otros mueren abandonados al tiempo y consuelo
Otros en encierro,  extinguen su llama en pago a sus ofensas

Otros desaparecen a ojos del mundo
Para evitar que la inquisición arda a  fuego con su historia
Huyen,  y  se esconden en lejanas tierras
            Muriendo por la separación,  en distancias obligadas

Algunos mueren…
Dejando actos de vida, y ejemplos para  la historia
Los más,  ni  la más leve huella.
Otros dirán que  mueren  para  el bien Unos
 Otros  que  mueren  para el mal de todos

Muchos morimos  en el abrazo de una despedida
En un gran beso
Por  pasión,
 Buscando paz a la tortura del suplicio,

Otros mueren luchando contra la represión,
Por  causas justas o contra  la humillación,
Otros dirán…
Que es bueno morir en soledad

Oscilamos,  entre Ser y no Ser de la vida
Dicen,  que solo pocos logran Romper o Desligar:
El común Retorno del nacer, y  del morir…

Y yo que  te creía eterno…
Acabamos de  dejarte en el Camposanto…


Blog: Edward Belloum. 015.